Incertidumbres (III) Voces imprecisas

Estás junto a la ventana. Se ven los árboles en el jardín donde varios grupos de personas pasean. Miras hacia el cielo nublado y no recuerdas por qué estás aquí. No recuerdas quién te trajo. Esperas a tu padre. Tu padre va a venir a buscarte. Estás junto a la ventana. Se ven los árboles en el jardín donde varios grupos de personas pasean. Tu padre tarda mucho. A veces se retrasaba al recogerte del colegio y tus compañeros se habían marchado a casa. Quieres volver a casa. Tu padre va a venir a buscarte.

Te hacen juntar letras. Escribes palabras. Rellenas siempre el mismo cuaderno. Juntar letras, escribir palabras. Conoces algunas palabras, otras no. Rellenas siempre el mismo cuaderno. Juntas letras. No recuerdas a la gente de las fotos. Han colgado fotos en el panel. No recuerdas a la gente. Escribes palabras. Los nombres de las personas están escritos en las fotos, pero no sabes quiénes son. Juntas letras. Pintas. Te gusta pintar el jardín. Paras para descansar. No recuerdas a la gente de las fotos.

Te sientas en la cama. Tu cuerpo empieza a moverse. Hacia delante y hacia atrás. Adelante, atrás, adelante, atrás. Sientes que vas a recibir una llamada de teléfono. Adelante, atrás, adelante, atrás. Suena el teléfono. Lo coges.

—Hola, papá, esperaba tu llamada.

—No, aún no, estaba sentada.

—Yo también te echo de menos, papá.

—No me cuentan nada. Lo único que hago es escribir. Bueno, a veces pinto. Estoy triste, quiero volver a casa.

—Ya te lo he dicho, no recuerdo quién me trajo, quizás la mujer que viene de vez en cuando y me enseña fotos.

—Ella no es de aquí, viene de fuera.

—No lo sé, habla mucho conmigo. Sabe cosas de ti, papá.

—Sí, cuando vienen a limpiar tengo que salir de la habitación. Alguien me acompaña al jardín. Me cuesta mucho andar sola, aunque lleve bastón.

—¿Por qué no vienes? Me llamas todos los días pero nunca vienes. ¿Cuándo me sacarás de aquí?

—¿Lo prometes? Necesito verte. Quiero volver a casa.

—Tengo que dejarte, ya viene otra vez esa mujer.

—Yo también, papá.

Cuelgas rápido. No te fías de esa mujer, sabe cosas. Escondes el teléfono. Tu cuerpo no para de moverse. Adelante, atrás, adelante, atrás. Miras el cuadro que hay colocado en el caballete. No te fías de esa mujer. La mujer lleva un vestido azul. Recuerdas el vestido blanco de tu comunión. La mujer se ha sentado en la butaca. Esperas a que hable. Adelante, atrás, adelante, atrás. Ella sabe cosas.

—Hola, mamá, ¿cómo te encuentras esta tarde?

—Bien.

—No hace falta que escondas el teléfono; estabas hablando con él, ¿verdad?

—Eso no es asunto tuyo.

—¿Qué has hecho hoy, has salido a pasear?

—No, aún no.

—Ese cuadro va muy bien, has añadido algunos árboles. A Julián también le gusta pintar.

—No sé quién es Julián.

—Julián es tu nieto, mamá.

—Deja de llamarme mamá, tú no eres mi hija.

—Te he traído los dulces de almendra que tanto te gustan, son de la pastelería que está al lado de casa.

—Al lado de mi casa no hay ninguna pastelería.

—¿Te refieres a la casa del abuelo, mamá?

—Me refiero a la casa en la que vivo con mi padre.

—Es verdad, al lado de aquella casa no había ninguna pastelería. Prueba los dulces, te gustarán. Mira, son de pasta de almendra.

—Están buenos. Gracias.

—Mamá…, sabes que te hemos traído aquí por tu bien.

—No sé de qué me hablas.

—Aquí pueden atenderte y te ayudarán, son especialistas. Vas a estar mucho mejor, ya lo verás.

—Mi padre va a sacarme de aquí. Voy a volver a casa.

—Mira, este es tu nieto Julián, el que pinta como tú. Y aquí, en esta otra foto, el día de tu boda. ¿Recuerdas cuando te casaste? Me has hablado muchas veces de ello.

—No conozco a esas personas. Esas fotos… ¡Esas fotos no son mías!

—Bueno, mamá, no pasa nada, tranquila.

—Va a sonar el teléfono. ¿Dónde está el teléfono?

—Tranquila, vuelve a sentarte. ¿Quieres otro dulce? Están muy ricos.

—Mi padre va a venir a por mí. ¿Dónde está el teléfono? Está sonando el teléfono. Papá me sacará de aquí.

—No se oye nada, mamá.

—Sí, sí, está sonando el teléfono.

Coges el teléfono. Hablas con tu padre otra vez. Te sientas en la cama. Tu cuerpo empieza a moverse. Hacia delante y hacia atrás. Adelante, atrás, adelante, atrás. Ves a la mujer con lágrimas en los ojos. No recuerdas a la gente de las fotos. Han colgado fotos en el panel. No recuerdas a la gente. La mujer te peina. Te gusta que te peine. Tu padre también te peinaba. Tu padre tarda mucho. Tu padre va a venir a buscarte. Vas hasta la ventana. Miras hacia el cielo nublado y no recuerdas por qué estás aquí. La mujer te da un beso. La mujer se despide de ti. Se ven los árboles en el jardín donde varios grupos de personas pasean. Estás junto a la ventana.

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