Silencio

Silence de Alberto Ortiz
Silence de Alberto Ortiz

Mi padre siempre decía que si no hay nada interesante que decir, es mejor quedarse callado. Aún así no le recordaba con la boca cerrada. Tenía costumbre de sentarse en un sillón marrón, como de pana gorda y apoyar las dos manos sobre los brazos desgastados de madera. Y desde ese trono setentero te arreglaba la vida, llenando el vacío de la habitación de palabras inanes, que apenas pesaban, pero ocupaban espacio, hasta que conseguían agobiarte y buscar el vacío del silencio en otro lugar. Un día, mi madre, se abrió paso con una maleta a través de esa maraña de vocablos futiles y volantes y se plantó frente al escaño de pana. […]