Feliz cumpleaños

Al principio sólo fue la sensación de esa música pegada al cielo del paladar, cosquilleándote en la boca. También contribuyó al olvido, el que te dolía todo el cuerpo como si te hubieras acostado en el suelo y que te dijeses, quitándole importancia, que ibas para mayor y las noches apasionadas se pagaban con agujetas a la mañana siguiente. Entonces Felipe se dio la vuelta en la cama y aún dormido, te besó y musitó un pastoso “felicidades” que en ese momento terminó por arrancarte la melodía de la cabeza.
En el baño volvió. No hay nada peor que intentar buscar una canción, […]