La caja

―¿Qué llevas ahí?
―¿Qué?
―En la caja, ¿qué llevas en la caja?
―Ah, la caja, nada. Cosas que se dejó Juan en mi casa.
―¿Juan tu ex?
―Sí. Nunca llegué a devolverselas, pero bueno, creo que ya da igual.
―¿Y por qué las guardas?
―No las guardo, simplemente estaban ahí y me las he encontrado limpiando el armario.
―Entonces las guardas.
―Que no, sólo estaban.
―¿Y qué hay?
―Nada, no hay nada, cosas de Juan.
―¿Pero el qué?
―No lo sé, ni lo he mirado.
―¿Puedo abrirla?
―No. No es tuya, y casi ni mía.
―¿De verdad que no me vas a decir qué hay? […]