Botella marrón

Es una botella. Y es marrón. De plástico traslúcido. Pareciera de miel o de caramelo tostado. Se mueve al son de las olas. Unas veces la lamen, otras la empujan. Y otras tiran de ella con hilos invisibles. No parece importarle, incluso da la impresión de disfrutar con el juego. En un momento hunde la tripa en la arena y parece que fuera a quedar varada, pero una ola más larga acaba sacándola y vuelve a flotar un instante. Y rueda. Y de nuevo va y viene. ¿De dónde vendrá? Quizá sean los restos de algún turista poco cuidadoso, restos de la civilización de usar y tirar. […]

Carta a Madeleine

       
Madeleine. Te has vuelto a ir y me has dejado huérfano, indefenso, postergado. Oh, Madeleine, no puedo olvidarme de ti. Hace apenas unas horas que nos hemos separado y mi habitación ya está fría. Mi cuerpo sufre la desdicha, pues el olor de tu piel aún permanece pegado a las paredes y el charco en el suelo sigue ahí, recordándome que no hace mucho estuviste aquí, sobre mí, con tu sexo suave, cálido, húmedo. Fuente de vida y calor. Me tumbo en el suelo y me restriego contra él, como un perro en celo, para impregnarme aún más de tu hedor ácido y dulce. […]

Confesiones de un distinguido congénere

   
   Nunca me gustó aquel tipo. Lo supe nada más verlo. Cinco minutos antes. En la panadería. Tenía demasiadas ideas en la cabeza. Y eso es una carga demasiado pesada, todo el mundo lo sabe. Pero eso no era lo peor. Lo que me produjo verdadero asco fue su manera de mirarme. Su voz. Aquella cara tan normal. Su flequillo engominado levemente peinado hacia atrás. Sentí una arcada y mi cuerpo estuvo a punto de reaccionar sin control.

   ― Buenos días ―me dijo con una sonrisa de cartón.

   Aquello era lo peor. La manera en la que se dirigió a mí. […]

Thumano


             El hecho de vivir entre centones no es en si mismo una agonía. Pues, al contrario de lo que Úrculo Flavio apunta en sus memorias, no es la guerra la forja de los hombres o, al menos, no lo es si nos atenemos al sentido estricto que cualquier estudiante mediocre daría por respuesta. Ahora bien, si tomamos guerra como conflicto, como lucha entre partes, como proceso de enfrentamiento que produce un vencedor y un vencido, una catarsis quizá, un redescrubrimiento, entonces, Flavio, puede que llevases razón, y el motuslatino implícito en cualquier guerra sería la esencia misma de los hombres –permítaseme no utilizar el sustativo epiceno ser humano pues, […]

Ciudades Neuronales

Hoy he vuelto de viaje.

Es bueno volver a casa después de algún tiempo. La vida y la rutina de la que huías parecen otras, atractivas, deseadas. Y buscas en lo distinto lo familiar, y ves en lo de siempre algo distinto.

En el lugar de donde vengo los ríos son grandes espinas dorsales con nervios por donde fluye la vida. En el lugar al que he llegado hoy los ríos están muertos, nada fluye y, como una fotografía antigua, cumplen una mera función estética. La médula espinal es ahora de asfalto y cemento, y los pulsos eléctricos viajan de ciudad en ciudad con densidades antes insospechadas. […]