No siempre por sorpresa

La primera vez que Iseei  vió morir fué a los doce años.  Un día mamá le regaló un traje negro y  una camisa blanca. Fueron a una sala donde  la abuela Hikari, reposaba en silencio. La lavaron. Humedecieron sus labios y cubrieron su cuerpo con flores.
Más tarde, la siguieron otros.  Aún puede recordar sus lívidos cuerpos. El camino de surcos en el  rostro. La decrepitud.
Cuando hace 5 años  su hermano se fué, Issei tomó conciencia de que la muerte, no siempre era así. A veces, se cuela en un cuerpo joven y es entonces cuando más disfruta. […]

Luna de Invierno

Me preguntó mi nombre
─Luna, me llamo Luna.
Le sorprendió, como a todos.  Nadie se asombra ante una “Estrella”,”Mar” o “África”. Pero todo el mundo te mira extrañado si tu nombre es Luna.
Su aire despreocupado me gustó. Justo lo que yo necesitaba en aquel invierno en el que, el calor, me había sido robado.
Fuimos amantes. Nunca compañeros, ni amigos. Solo fuimos dos cuerpos que hacían el amor hasta consumirse. Por eso me sorprendió tanto cuando note que me miraba de forma diferente.
─No tenemos una historia  ¿Verdad?
Su gesto de niño descubierto,  respondió por él. […]

Romance de Luna

La conocí en una noche de invierno. Una de esas noches en las que el frío impone sus propias condiciones. Todo sucedió muy rápido, casi sin que nos diéramos cuenta.
– ¿Y cómo dices que te llamas?.
Luna. De cabello negro y tez perlada. Sus ojos,  de un fondo azul grisáceo, me hacían no saber muy bien que esperar. Aunque realmente, yo,  no esperaba nada.
Pasamos juntos varias noches, ningún día. Y  sin saber muy bien cómo, me fui enganchando a sus pequeñas dosis. Un día quise ir más allá y empecé a esperar. Cuando  Luna se dio cuenta,   […]

Entre las cuerdas

Hace tiempo que nadie me toca. Dos años ya, desde que Menchu me trajo aquí. Menchu nunca me gustó. Antes de que ella llegara, nuestro tiempo era solo uno. Tu pulso sobre mi cuerda. La música sonaba y tu voz acompasaba el tempo. Hasta que llegó Menchu. Ella y esa puta jeringuilla. Me rompiste varias cuerdas. Me llevé también algún golpe. No lo digo con rencor, no te creas. De aquellos días solo quedan cicatrices astilladas en la madera. Abajo, a la izquierda, sin mucho esfuerzo puedes ver una. Siempre decías que mi madera no era menos que tu piel. Las cicatrices no curan, […]

La voz del cocodrilo

Hace tiempo decidí ser cocodrilo. Fue en algún momento entre los 30 y los 40. Antes fui borreguita,  en las tardes de mi infancia. Mis brazos y piernas algodonadas, eran las más veloces del tobogán. A veces me ensuciaba, pero no me importaba demasiado. Solía correr, saltar y brincar hasta que el cansancio me vencía, o hasta que las caídas me paraban.  Era entonces cuando mamá, curaba cuidadosamente mis roces y heridas. Si eran profundas solían escocer. Luego el escozor se convertía en picor, el picor en rojez y la rojez en nada. Todo se arreglaba con una buena tirita.
El día que mis padres se divorciaron dejé de ser borreguita. […]

Despertar

La luz cegadora te hace abrir los ojos con trabajo. Intentas levantar, como si de una pesada carga se tratará, los párpados  resentidos. Luchan contra el fogonazo que parece haber sustituido todo ese mundo que hasta ahora conocías. Es un resplandor aséptico,  dispuesto a anegar los ojos que poco a poco, van ganando la batalla a la luz.
El momento es confuso. El silencio solo es mancillado por el pitido de una máquina que no consigues identificar. Intentas moverte, pero no puedes. Te revuelves. Ansías levantar el brazo derecho y algo te lo impide. Parpadeas un par de veces. Otra vez más, […]

Carta al Rey Mago

Déjame pisar los charcos
que contaminan las aceras.
Salpicar la mugre del suelo
asolada en mis botas.
Deja que me coma la piel
el sol de invierno,
temblar si me tocas
con la punta de los sueños,
y  gritar.
Aunque no me oigan
y el sonido adultere el silencio.
No me imagines entre penumbras
respirando la sombra de una nada,
que alguna vez hemos conocido.
Tápame la boca
pero no mutiles mi voz.
No me sueñes si no me vives,
ni me dejes, aunque te vayas un momento, […]

Humanidad

Te encuentro,
para mi sorpresa de soslayo.
En alguna mirada
encendida
que con recelo,
quiere volver a la luz.
Te encuentro en las palabras de alivio
de quien no se ha
deshumanizado,
En los silencios
de quien no oprime,
en las sonrisas
cómplices, te encuentro.
Y siento que
tal vez,
a pesar los números sicarios,
de las medidas sin tiempo,
de los unos
de los otros,
A pesar de ser y cada vez menos existir.
A pesar de todo te veo. […]